Cuando contratamos un seguro es habitual empezar mirando el precio. Comparamos varias opciones, vemos qué coberturas incluyen y finalmente elegimos la que parece ofrecernos una buena relación entre protección y coste.
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Protege tu actividad profesional frente a reclamaciones de clientes y terceros derivadas de posibles errores, omisiones o negligencias profesionales.
Un incendio puede cambiar una vida en cuestión de minutos. Además de poner en riesgo la seguridad de las personas, puede provocar graves daños materiales en la vivienda, destruir muebles y enseres e incluso hacer que el hogar quede temporalmente inhabitable.
El verano es sinónimo de vacaciones, viajes y escapadas. Sin embargo, mientras disfrutamos de unos días de descanso, nuestras viviendas pueden permanecer vacías durante largos periodos de tiempo. Esta situación aumenta determinados riesgos que pueden ocasionar importantes pérdidas económicas si no se cuenta con una protección adecuada.
Las multas por incumplir la protección de datos, las brechas de seguridad y los ciberataques ya no son un problema exclusivo de las grandes empresas. Las pymes y autónomos también están expuestos y, en muchos casos, son más vulnerables porque cuentan con menos recursos técnicos, legales y económicos.
Tener una vivienda sin protección puede salir mucho más caro de lo que imaginas. Una fuga de agua, un incendio, un robo o incluso un daño causado a un vecino pueden convertirse en un problema económico importante si no cuentas con un buen seguro de hogar.