La respuesta es que no se puede contratar legalmente un seguro para mascotas si no está debidamente identificado y registrado en el censo conforme a la regulación municipal del lugar en la que se resida.
La obligación de censar a las mascotas está recogida en los diferentes estatutos municipales y es de obligado cumplimiento por lo que las compañías aseguradoras no pueden asegurar animales domésticos fuera de la normativa legal. Los seguros para mascotas no son seguros obligatorios salvo que el cliente posea un perro considerado potencialmente peligroso. Aun así, son un producto recomendable ya que el dueño de un animal es el único responsable frente a terceros o bienes ajenos por los daños o perjuicios que puedan ocasionar. Los seguros para animales de compañías suelen hacerse cargo de las indemnizaciones por daños provocados por el perro, asistencia legal, fianzas, etc. Como también hay otros que incluyen gastos por asistencia veterinaria, sacrificio o indemnización por fallecimiento, por lo que hay que tener en cuenta, para evitar duplicidades, si el seguro de hogar que tengamos contratado no cubra las mismas contingencias. Es decir, es frecuente que el seguro de hogar incluya coberturas para las mascotas. En ese caso, estaríamos protegidos de los accidentes que pudiera provocar nuestro perro, dentro de la misma póliza de hogar. Es recomendable consultar antes la cobertura del seguro para no incurrir a asegurar dos veces lo mismo y acabar pagando de más.
Delimitado ya el seguro de mascotas, con coberturas distintas a las contenidas en el seguro de hogar hay que tener en cuenta que las aseguradoras no cubren condiciones preexistentes y si la mascota está enferma antes de contratar la póliza, será considerada una condición preexistente, y la compañía de seguros no lo cubrirá. Además, la mayoría de las pólizas también tienen un período de carencia desde la fecha de contratación del seguro, plazo en el que el seguro no cubre. Así pues, las mascotas pueden ser aseguradas por contratos por los cuales una compañía aseguradora, previo cobro de una prima, se responsabiliza de los percances que se puedan presentar relacionados con los animales que han sido asegurados, cubriendo, por ejemplo, enfermedades, hospitalización, sacrificio necesario y eliminación del cadáver, asistencia veterinaria, entre otras cosas. Debemos tener en cuenta que no todas las mascotas se consideran animales domésticos. La responsabilidad civil asume posibles daños que puedan causar perros o gatos, pero nunca animales peligrosos que la ley obligue a tener asegurados. Si convives con animales en casa, lo más recomendable es que a la hora de contratar un seguro de hogar lea bien la póliza para comprobar que el seguro no excluye a los animales.
Cada mascota puede ser asegurada para cubrir sus necesidades de asistencia y protección, colaborando así contigo en su cuidado y facilitándote la tarea en todos los casos, pero es importante que atiendas a tus obligaciones, y a las condiciones generales y particulares de tu póliza elegida por lo que si tienes dudas debes acudir a tu mediador que te asesorara a la hora de contratar el seguro o en caso de accidente.
Federico Martínez de la Puente. Abogado Seguros CEA