No poder acceder a la vivienda por el olvido de las llaves o tener que cortar el paso del agua por la rotura de un grifo, son situaciones a las que en algún momento hemos tenido que hacer frente.
No poder acceder a la vivienda por el olvido de las llaves o tener que cortar el paso del agua por la rotura de un grifo, son situaciones a las que en algún momento hemos tenido que hacer frente.
Los daños materiales que pueda sufrir la instalación eléctrica de la vivienda y los aparatos eléctricos por una subida o bajada de tensión, un corte de luz o un cortocircuito es una de la coberturas que encontramos en los seguros multirriesgo del hogar.
En nuestra vida diaria es frecuente encontrarnos con situaciones de las que tengamos que responder por haber causado daños a terceros. Es decir, incurrimos en responsabilidad civil.
Lamentablemente son frecuentes las situaciones en las que nos encontramos con los espejos arrancados y colgando, con el vehículo arañado total o parcialmente, lunas rotas, etc. y no sabemos cómo actuar, ¿si lo tendré cubierto por mi seguro? ¿si lo podré arreglar?
Los daños producidos en la vivienda como consecuencia, por ejemplo, de una fuga de agua, producen unos deterioros que han de ser reparados.
Mediante este tipo de seguros la compañía se obliga, mediante el cobro de una prima acordada, a abonar al beneficiario un capital en caso de fallecimiento o de supervivencia del asegurado o de ambas situaciones conjuntamente.