Muchas compañías aseguradoras ofrecen pólizas denominadas multirriesgo del hogar, cuyo objetivo es cubrir los imprevistos que pueden afectar a la vivienda y que pueden ocasionar graves perjuicios.
¿Cómo elegir el mejor seguro de hogar?

Muchas compañías aseguradoras ofrecen pólizas denominadas multirriesgo del hogar, cuyo objetivo es cubrir los imprevistos que pueden afectar a la vivienda y que pueden ocasionar graves perjuicios.
¿Tienes que montar un mueble? ¿Colocar una lampara? ¿Sustituir un grifo? Y no eres muy mañoso o no se te da bien estos trabajos. Pues ahora las compañías de seguros ofrecen este tipo de servicios como una garantía más en el seguro del hogar.
Cuando se contrata una póliza de hogar hay dos conceptos esenciales para la determinación de la prima como son el continente y el contenido. Sobre el continente hay que tener en cuenta que sobre el valor de reconstrucción (no el de venta), se valora de acuerdo con los metros cuadrados construidos por lo que no genera mayor problema.
Hay que hacer constar, en primer lugar, que el seguro multirriesgo del hogar no es obligatorio por lo que se puede pensar que su contratación pudiera ser una carga económica, idea que no se ajusta a la realidad ya que consideramos que es una medida de ahorro frente a posibles reclamaciones y daños que pudiéramos sufrir en nuestro domicilio.
Aunque no es obligatorio el seguro de hogar, el no tenerlo nos puede causar el día de mañana grandes dolores de cabeza. Podemos estar hablando de grandes cantidades de dinero por una posible reclamación de un tercero por un daño que le causemos.
Las compañías de seguros suelen cubrir el robo del bolso, así como los daños derivados del mismo o de su intento, el robo del mobiliario, las joyas y el dinero siempre y cuando se tenga contratada esta cobertura.
Contratar un seguro de hogar es una opción necesaria para tener cobertura ante percances que puedan suceder en nuestra casa o afectar a terceros ya que la vivienda es uno de los patrimonios más valiosos que puede tener una persona y cualquier precaución es poca a la hora de mantenerla a salvo.
Esta práctica cobertura que tiene diversas denominaciones según la aseguradora (bricolaje, bricohogar, servicio manitas…), y proporciona al asegurado una ayuda profesional a domicilio para realizar determinados trabajos no urgentes de instalación que necesite en el mantenimiento de su hogar.
El carácter de seguro no obligatorio del multirriesgo del hogar no se ajusta a la realidad ya que, desde nuestro punto de vista, un seguro de hogar supone una garantía frente a posibles reclamaciones y daños que nos pudieran reclamar o sufrir en nuestro domicilio y cuyo coste sí que sería completamente perjudicial para nuestra economía.
Las coberturas de los daños por agua y de fenómenos atmosféricos en un seguro de hogar son esenciales para su tranquilidad y la de su familia.
La reparación de los daños de la casa, siempre y cuando la naturaleza del siniestro y el asegurado lo permita, puede realizarse o bien mediante la reposición o reparación del objeto siniestrado o a través de una indemnización.
En un contexto en el que estos dispositivos se han convertido en una parte fundamental de nuestras vidas, contar con un seguro que proteja nuestros teléfonos móviles, portátiles u ordenadores puede ser de gran utilidad.
La vuelta a la rutina diaria tras pasar un periodo de vacaciones puede tener un primer momento desagradable si al acceder a nuestra casa nos encontramos que no podemos acceder a ella.
Aunque los seguros de hogar no son obligatorios es muy recomendable su contratación, y entre las coberturas que se debe suscribir está la de responsabilidad civil que garantiza, frente a los vecinos una convivencia pacífica y al asegurado una tranquilidad y ahorro económico, pues vivir en comunidad –dentro de un edificio de vecinos- y no contar con seguro de hogar que cubra la responsabilidad civil no parece muy buena idea y seguro que es la opción más costosa económicamente, ya que habrá que hacer frente con su dinero a los daños que de manera accidental se pueda causar a cualquier vecino.
Tener un siniestro en tu hogar, hoy en día, es de las cosas más comunes que te puedes encontrar. Una gotera, una rotura de tubería, una rotura de cristal, un robo o se avería de electrodoméstico, etc.
En los últimos años los seguros de hogar han dado evolucionando al igual que la vida. Antiguamente las pólizas eran contratos cerrados en el que no se podían modificar, pero ahora son productos más flexibles y que se adaptan a las necesidades del cliente.
Con cierta regularidad los medios de comunicación nos trasladan noticias sobre el incremento de los robos en viviendas, garajes o locales comerciales sobre todo en el periodo de vacaciones a pesar de que la policía emite comunicados de medidas de precaución ya que hay que tener en cuenta que una casa vacía durante un periodo prolongado de tiempo es un objetivo prioritario para los delincuentes.
La ocurrencia de un siniestro en la vivienda puede proceder de muchas causas, que deben ser atendidas por las compañías por estar así obligadas mediante la póliza contratada, pero hay que tener en cuenta que los aseguradoras, además de no cubrir todos los hechos que ocurren en la vivienda (por ejemplo los derivados del uso), pueden no atender daños en algunas circunstancias como pueden ser la negligencia del asegurado, la falta de mantenimiento de la casa, o un defecto en la construcción de la vivienda, entre otras circunstancias.
Al asegurar nuestra vivienda o local, la aseguradora nos fija una prima de acuerdo con los valores de continente y contenido declarados. Si no se modificasen estos valores quedarían obsoletos, y a la hora de indemnizar en caso de siniestro, las compañías abonan de acuerdo con esos valores. Esto se evita mediante la cláusula de revalorización de capitales.
Con la introducción de esta nueva cobertura, sin duda beneficiosa para los asegurados, hemos detectado una incidencia que no queremos dejar de resaltar: la posibilidad que esta cobertura se solape con la cobertura de daños eléctricos.